10 Abr Ideas básicas para adquirir la nacionalidad

maza de juezEl derecho a la nacionalidad en la Constitución

La Constitución española reconoce la irrenunciabilidad del derecho a la nacionalidad de los españoles. “Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad” y tampoco se pierde aún cuando adquiera otra nacionalidad que exija la renuncia de la nacionalidad de origen. La nacionalidad es un derecho consagrado en el artículo 11 de la norma suprema del ordenamiento jurídico español.

¿Qué es la nacionalidad?

Es el vínculo jurídico que liga a una persona física con un Estado y que le atribuye la condición de ciudadano. Es un derecho fundamental como el estatuto jurídico de las personas. Existen situaciones extremas en que las personas no poseen ninguna nacionalidad o al menos su estatus jurídico en relación con un Estado no se encuentra definido. A esta situación de las personas se les conoce como “apátridas”.

Según la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de las Naciones Unidas, esta situación es definida como “cualquier persona a la que ningún Estado considera destinataria de la aplicación de su legislación». En el caso español un apátrida lo deja de ser desde el momento en que obtiene la nacionalidad española.

siluetas de colores con el mundo al fondo lleno de banderas ¿Quién tiene derecho a solicitarla?

Toda persona tiene derecho a solicitarla, siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos en la legislación del país del cual desea su nacionalidad. En el caso español la Constitución y la legislación Civil establecen los requisitos que debe cumplir una persona si desea la nacionalidad española. El artículo 11 de la Constitución, antes citado, literalmente expresa que “La nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde de acuerdo con lo establecido por la ley.”

Es interesante analizar que el derecho español se rige por el ius sanguinis, siendo el ius solis subsidiario de aquel. ¿Qué significa esto? Que se reconoce a los españoles de origen por llevar sangre española, dicho vulgarmente. Estos adquieren la nacionalidad de manera inmediata y casi automática. También puede ser por adopción. Esto es la nacionalidad de origen. Por ello que no todo extranjero que nace en suelo español es automáticamente español, sólo si es hijo o hija de españoles.

Existe una figura interesante y es la presunción de nacionalidad, en los que ambos padres deben ser de uno de los siguientes países: Argentina, Bolivia, Brasil, Cabo Verde, Colombia, Costa Rica, Cuba, Guinea Bissau, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Santo Tomé y Príncipe y Uruguay, de hijos nacidos en suelo español que no se han inscrito en el registro consular correspondiente, carecen de nacionalidad y naturalmente de la española. Por indefinición de la nacionalidad del recién nacido o nacida y por derecho universal, el estado español le reconoce presuntamente la nacionalidad española.

Existen otras formas de adquirirla, y es por solicitud del interesado. Esta puede ser: por opción (de origen por los mayores de edad adoptados), por carta de naturaleza, por residencia (la mayoría de solicitudes son realizadas por esta vía), por ascendencia Sefardí (hasta 2019).

Por ser la más solicitada vamos a desarrollar los requisitos de la solicitud de nacionalidad por residencia.

¿Qué requisitos debe cumplir la persona que desee solicitarla? Los extranjeros pueden solicitar la nacionalidad española por residencia después de permanecer en España durante un plazo de, generalmente, 10 años. Este plazo puede reducirse a cinco, dos o un año, según los casos. El Código Civil establece desde 2002 que la residencia del extranjero en España debe ser «legal, continuada e inmediatamente anterior a la petición».

Además, el solicitante debe acreditar «suficiente grado de integración en la sociedad española». El plazo de tiempo de residencia de diez años, con carácter general, se reduce a cinco para las personas que tengan la condición refugiados. A dos para los nacionales de origen de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal o sefardíes. A uno para los nacidos en España, para los que no ejercieron la facultad de optar, los que hayan estado sujeto legalmente a la tutela, guarda o acogimiento de un ciudadano o institución españoles durante dos años consecutivos. También los que al tiempo de la solicitud llevasen un año casados con españoles y no estuvieran separados, los viudos de españoles, si a la muerte del cónyuge no estuvieran separados y los nacido fuera de España con padres o abuelos que hubieran sido españoles de origen.

 

Josep Manuel Doménech Aviñó
streetlawy3r@gmail.com