11 Abr Ideas básicas para constituir una asociación sin ánimo de lucro

Asociación sin ánimo de lucro

asociacion de cuatro manos una encima de otraEl derecho de asociación es un derecho consagrado en el artículo 22 de la Constitución Española, norma suprema del ordenamiento jurídico. En dicha norma se expresa el derecho de asociación, sus límites y garantías.

Entre los límites para ejercer este derecho encontramos que la actividad que se vaya a desarrollar sea lícita. Es decir que no esté tipificada como delito. Deberán inscribirse en un registro a efectos de publicidad. Las asociaciones sólo podrán ser disueltas o suspendidas en sus actividades en virtud de resolución judicial motivada. Están prohibidas las asociaciones secretas y paramilitares.

Para constituir una asociación y para su gestión debemos ceñirnos a lo establecido en la Ley 1/2002. En el caso de las asociaciones de la Comunitat Valenciana a la Ley 14/2008. En esta  ocasión nos referimos a las asociaciones sin ánimo de lucro.

¿Qué significa que sea sin ánimo de lucro?

Según la normativa antes señalada, una asociación es una agrupación de personas físicas o jurídicas, constituida para realizar una actividad colectiva o lograr un mismo fin de una forma estable, organizadas democráticamente y sin ánimo de lucro. Toda asociación puede tener actividad económica y de ella obtener unos rendimientos o unos excedentes.

El carecer de ánimo de lucro o ser sin ánimo de lucro significa que los excedentes económicos, deberán destinarse exclusivamente al desempeño de las finalidades comunes de interés general establecida en los estatutos (art. 10 de la Ley 14/2008 de asociaciones de la C.V.)

Por lo tanto, la asociación puede tener actividad económica y beneficios en la cuenta de resultados anuales. Además éstos deben ser destinados a los fines de la asociación y cumplir sus obligaciones fiscales. Es por ello muy importante una buena planificación que quede reflejada luego en las cuentas anuales, en los presupuestos y en las acciones o actividades programadas.

Una de las claves para el buen gobierno de una asociación es cumplir sus estatutos y la normativa jurídica que las regula. El buen resultado en sus actividades y en la economía de la asociación es consecuencia de ese buen gobierno.

Toda asociación debe tener una estructura organizativa que se traduce en una asamblea general como órgano de gobierno, una junta directiva como órgano de representación con unas funciones y una estructura definida. Además es necesaria la inscripción en el registro correspondiente al único efecto de publicidad, no obstante los beneficios son mayores al ser una garantía para terceros y para las personas asociadas, la posibilidad de concurrir a subvenciones y, sobre todo, el régimen de responsabilidades.

Rafael Benitez Giralt
rbgiralt@gmail.com